lunes, 5 de mayo de 2008

Amapas en Mazatlán


En estos tiempos la delegación Benito Juárez en el DF –igual que Brooklin en Estados Unidos- celebra la floración de las jacarandas y los habitantes festejan los primeros brotes de intenso azul que colorean a todo lo largo las avenidas. Algo similar sucede cuando florecen los cerezos frente a la Casa Blanca y en Japón.



Mazatlán tiene también un árbol floral distintivo que gradualmente está desapareciendo de las calles aunque sería otro motivo de orgullo local. Es un árbol que crece silvestre en los cerros cercanos, que no necesita agua de riego, y que colorea de rosa algunas fachadas y calles durante las últimas semanas de abril y la primera de mayo. El más majestuoso ejemplar de este árbol estuvo mucho tiempo a la entrada de la preparatoria Jaramillo hasta que fue talado.



Hace unos días, víctima de un súbito ataque de ecologismo, salí a recorrer las calles de Mazatlán y capté algunas amapas en plena floración que ahora regalo a mis lectores. Ojalá pueda, algún día, admirar una calle completa, entintada de rosa hasta donde me alcance la vista. Con un paisaje urbano de ese tipo no podría sentir más que felicidad.