viernes, 22 de agosto de 2008

Elena Garro (I)


Elena Delfina Garro Navarro nació en Puebla, un 11 de diciembre de 1916. Su padre, el español José Antonio Garro, era un erudito orientalista, conocedor de los Upanishads, el Baghavad Ghita y la obra de Krishna Murti. Intelectualmente precoz y talentosa, Elena vivió una infancia alegre al lado de sus hermanos en la ciudad de México y en Iguala, Guerrero, durante la Guerra Cristera.

En 1935 entró a estudiar literatura, coreografía y teatro en la UNAM, donde sus compañeros le llamaban “La Ann Harding de Filosofía”, porque acompañaba su belleza con ropa sofisticada, inusual en ese ambiente. Allí conoció a Octavio Paz quien quedó cautivado en la primera conversación y al día siguiente le regaló unas camelias y un poema. A partir de allí fue común encontrarlos paseando de la mano por el ex convento Santa Teresa la Antigua, soñando con tener un hijo “que se llamaría Felipe”.



Las relaciones de Paz con la familia de su prometida no eran tan difíciles como cuentan algunos biógrafos. Elena Poniatowska describe que don José Antonio Garro, miembro fundador de la Sociedad Teosófica Mexicana, sostenía largas conversaciones con el joven Octavio durante las reuniones que organizaba la agrupación. Además, el libro Raíz del Hombre de Paz permitía vislumbrar el exitoso futuro del joven escritor que pretendía a su hija.

Paz viaja a Mérida a fundar una escuela para trabajadores y Elena, por entonces bailarina y coreógrafa de Julio Bracho en la UNAM, le avisa que tiene una invitación al II Congreso Internacional de Escritores e Intelectuales Antifascistas para la Defensa de la Cultura, en Valencia, España, donde ha estallado la Guerra Civil. Antes de ir a Europa Octavio y Elena se casan por lo civil en junio de 1937, aunque el día del matrimonio religioso, dispuesta la ceremonia en la iglesia de San Jacinto en San Ángel, Elena deja plantados a todos.


Los recién casados parten a Europa con José Mancisidor, Carlos Pellicer, Silvestre Revueltas y Juan de la Cabada. En Valencia se encuentran con David Alfaro Siqueiros y Nicolás Guillén, y entre el 4 y el 10 de julio conviven con Luis Cernuda, Rafael Alberti, Miguel Hernández, Ernest Hemingway, Pablo Neruda, León Felipe, Alejo Carpentier, Vicente Huidobro y César Vallejo. La elegancia, belleza e inteligencia de Elena, quien publicaría después sus Memorias de España donde narra los sucesos de este viaje, a nadie deja indiferente.

Al regresar a México en 1938, Octavio y Elena siguen defendiendo profundamente sus ideas: en un restaurante de la calle de Bolívar, en México, protagonizan un pleito –que los lleva a la cárcel- con unos comensales españoles defensores del dictador Francisco Franco. Al día siguiente el periódico La Prensa publica una foto de Elena tras las rejas con el título ‘Hembra de pelo en pecho’. Unos meses después nace su hija Helena. Entre 1943 y 1945 la pareja vive en Estados Unidos y en 1946 viajan a Europa, donde permanecen hasta 1953.

1 comentario:

julio cesar dijo...

Amigo, no se si me puedas ayudar, le perdí el rastro a la hija de Devaky Garro.....Debbie Guerrero Garro.....sabes algo de ella???, algún mail???.....Atee. Julio Cesar Matus......julio.julmat6507@gmail.com