miércoles, 12 de diciembre de 2007

Manuel M. Ponce: la post revolución


Durante los años posrevolucionarios la fama de Manuel M. Ponce se afianza, sostenida en sus creaciones, su labor docente, la dirección de la Orquesta Sinfónica de México y los artículos de crítica musical que elabora para publicaciones como la Revista Musical de México –que codirige con Rubén M. Campos-, y México Moderno de Enrique González Martínez. Sin embargo, pese a lo infatigable de su labor y al reconocimiento de que goza ya su obra, siente necesidad de profundizar su saber sobre las vanguardias musicales europeas.



En 1925 se establece en París con su esposa y estudia en la École Normale de Musique, donde sus maestros Paul Dukas –autor de El aprendiz de brujo-, y Andrés Segovia le enseñan estructuras impresionistas y otras formas armónicas. De esa época son sus Preludios y Sonatas para guitarra (repertorio obligado de los principales guitarristas del mundo), sus Preludios para violoncello, su Cuarteto para instrumentos de cuerda y su Sonata breve para piano y violín. Después de fundar hacia 1928 en París La Gaceta Musical, Ponce se titula en julio de 1932 como licenciado en composición.



Al año siguiente regresa a México y es nombrado catedrático de piano y luego director interino del Conservatorio Nacional de Música, puesto que abandona cuando muere su amigo Luis G. Urbina en cuyo honor compone el Poema Elegiaco. Durante los años siguientes, grandes directores estrenan sus obras: Stokowsky dirige en Filadelfia y Nueva York el Tríptico Sinfónico Chapultepec (1934). Ernest Ansermet dirige la Suite en estilo antiguo (1936). Lamberto Balde estrena en Montevideo el Concierto del Sur con solos de Andrés Segovia (1941). Carlos Chávez estrena con la Orquesta Sinfónica de México el Concierto para violín y orquesta (1943).



También en términos académicos Ponce mantiene y acrecienta su brillante trayectoria: la Escuela Nacional de Música de la UNAM lo nombra profesor titular de Folklore Musical y seis años más tarde director de la Institución; el Conservatorio Nacional de Música, catedrático de Pedagogía en 1942 y dos años más tarde catedrático de Estética. La Secretaría de Educación Pública lo hace miembro del Seminario de Cultura Mexicana; y el gobierno de México le otorga el Premio Nacional de Artes y Ciencias en diciembre de 1947. Unos meses después, en abril de 1948, Manuel María Ponce Cuellar muere. En su honor, una de las salas del Palacio de Bellas Artes lleva su nombre.