miércoles, 12 de septiembre de 2007

Historia de una canción

Nací en Nogales, Sonora, en la frontera con Estados Unidos, cuando mi padre trabajó para una empresa de combustibles de aviación llamada Nacoa. Yo sabía que mi nombre había sido tomado de un tango del que incluso conocía la melodía, pero no me había preocupado por buscar información hasta que recibí de mi amiga María Devaki Murillo la liga a un video de youtube. A partir de allí rescaté lo siguiente:

En 1954, basándose en la novela 7 ½ Cents de Richard Bissell, dos jóvenes compositores estadounidenses trabajaron para crear y producir un musical llamado The Pajama Game. Al finalizar la representación toda la compañía interpretaba un tango, Hernando’s Hideaway, compuesto por los autores de la comedia: Richard Adler y Jerry Ross. Para el gusto de los puristas el trabajo era casi insultante: como la mayoría de los gringos piensan que fuera de su país todo es tortilla, el flamante tango fue dado a conocer con la orquesta de Archie Bleyer y las castañuelas de María Alba. Imagínense a Gardel escuchando sobre un fondo de castañuelas un tango en inglés cuyos versos rematan en un estruendoso ¡Olé!



I know a dark secluded place
A place where no one knows your face
A glass of wine a fast embrace
It’s called Hernando’s Hideaway, Olé!

De cualquier manera El rincón de Hernando -o El escondite de Hernando según la traducción-, tuvo en Estados Unidos tal éxito que la gente acudía a Brodway sólo para escucharlo en vivo. El musical alcanzó 1063 representaciones y el tema, gran éxito en radio, se propagó a todo el mundo. En Inglaterra lo grabaron en 1955 The Johnston Brothers e incluso en Argentina numerosos solistas y orquestas hicieron su versión. Había un café en Veracruz, un club de tango en París, un bar en Buenos Aires, un estudio de fotomontaje en La Rioja que llevaban como nombre “El escondite de Hernando” y hasta la gran Ella Fitzgerald lo incluyó en su repertorio dándole tonalidades de jazz.

All you see are silohuettes
And all you hear are castanetts
And no one cares how late it gets
Not at Hernando’s Hideaway, Olé!

En 1957 el musical se trasladó al cine, con Doris Day en el papel estelar. La acción inicia en una fábrica de pijamas donde los trabajadores amenazan con huelga si no les pagan 7 ½ centavos por hora. El superintendente de la fábrica se enamora de Babe, la lideresa del comité de huelga y empieza a conquistarla, pero se ve obligado a amenazar con el despido a quienes realizan un paro laboral encabezado por la muchacha. Enojada por su actitud, ella patea una máquina y provoca un daño general, por lo que se queda sin empleo. Convencido de lo justo de la causa, Sid corteja en el club nocturno Hernando’s Hideaway a la secretaria del presidente de la compañía, quien le proporciona acceso a los libros contables donde se descubre que parte del dinero era retenido por un administrador “experto en eficiencia”. De esta manera los trabajadores recuperan su salario, Sid obtiene los favores de su amada y todos se van a festejar al Escondite de Hernando.

At golden fingerbowl or any place you go
You’ll meet your uncle Max and everyone you know
But if we go to the spot that I am thinking of
You will be free, to gaze at me, and talk of love


Just know three times and whisper low
That you and I were sent by Joe
Then strike a match and you will know
Your in Hernando’s Hideaway, Olé!
Nuestra década no ha olvidado a Hernando’s Hideaway: Después de revivirse el musical en 1973, el año pasado (2006) inició una nueva temporada en Brodway con The Roundabout Theatre Company. Debelah Morgan lo grabó en 2001 bajo el nombre “Dance with me” para llevarlo a las discotecas de Nueva York, Londres y Sydney, y acaba de presentarlo en Argentina el trío francés Gotán Projet, creador del “tango electroauthentic”. El video que me envió Mary Murillo, y que desencadenó todo lo que hoy escribo, es con un grupo de corte sudamericano llamado Kusimarka, y puede verse en la siguiente dirección:

http://www.youtube.com/watch?v=b3qf79idnUU

5 comentarios:

oski239 dijo...

Soy un argentino que está pisando los 70 pirulos (años); tenía menos de 10 cuando escuché por primera vez "El escondite de Hernando", y pensaba lo mismo que la mayoría: "qué tarados estos yankis". Pero después de tantos cambios que hubo en la música me hice más permeable y disfruto escuchándolo. En su momento se escuchaba en todas las radios, en muchas versiones, incluso con la letra traducida al castellano para los cantantes locales. Claro que no se tocaba como tango, sino que formaba parte del repertorio de las orquestas de música internacional. Me pareció muy bueno tu artículo, por eso quise agregar mi testimonio, porque viví esa época.

MIke_1 dijo...

Gracias amigo Argentino por tu colaboracion sobre esta magnifica pieza de los años 60,s sin duad todo un icono de la musica inetrancional
recibe saludos desde Mexico

MIke_1 dijo...

Gracias amigo Argentino por tu colaboracion sobre esta magnifica pieza de los años 60,s sin duad todo un icono de la musica inetrancional
recibe saludos desde Mexico

Anónimo dijo...

En México no había fiesta de quince años que no tuviera su baile con ese tango de fondo.

Anónimo dijo...

Qué pasa que no suben la partitura para piano de "El escondite de Hernando" No la he encontrado por ninguna parte.

Mathy de Pineda